sábado, 7 de mayo de 2016

Cuscús de brócoli con verduritas


Hola de nuevo!
Aquí estamos hoy haciendo un plato vegano, sano y sabroso.
Y que además queda muy original!!!

Eso sí, es un poco laborioso y le has de estar dando un rato largo al rallador. Pero..¡Vale la pena!

Se trata de rallar en crudo un brócoli grande, toda la parte verde y la parte de tallo más tierna, y dejar los blancos sin rallar, pues ya no quedaría el granulado que queremos.

Y además, tomando el brócoli te aseguras un aporte extra de calcio y de vitamina C.

Pero vayamos ya a los ingredientes:
Para 4 personas:

1 brócoli grande o 2 pequeños, bien prietos y sin zonas marrones.
1 rallador
hortalizas de temporada: yo utilicé una zanahoria, un calabacín y una berenjena
aceite de oliva virgen extra, sal y pimienta





Se va rallando con cuidado toda la parte verde del brócoli, en crudo. 
Cuando ya tengáis todo rallado, quedará como si fuera cuscús, crudo y verde.
Se pone en un cesto o colador grande, sobre una olla con agua hirviendo.Y se sala. Se tapa la olla y se deja unos 10 minutos, al vapor, pues enseguida quedará tierno, sin dejar que quede demasiado hecho, pues lo que nos interesa es que quede crujiente.

Se retira y se separa, si ha quedado un poco junto, con un tenedor.

Por otro lado, habremos preparado en una sartén o wok, las hortalizas cortadas a daditos y rehogadas en un poco de aceite. Se dejan también hechas, pero crujientes.

Y ya se pueden emplatar. Y se aliña con un poco de zumo de limón, aceite y sal y un poco de pimienta recién rallada.





Espero que os guste!



domingo, 17 de abril de 2016

Pechugas de pollo rellenas de espinacas y ricotta - Chicken breast stuffed with spinach and ricotta


Hola de nuevo!

Aquí estamos de nuevo, esta vez con una receta aún más mediterránea que las ya habituales en mi cocina.

Utilizamos el queso ricotta (parecido a nuestro requesón pero algo más ligero y menos espeso) que ya se encuentra en muchas tiendas y que combina con múltiples platos y salsas.

Eso sí, en cuanto lo compres y abras, consúmelo rápido porque en seguida se "oxida" y amarillea, señal inequívoca que ya no está apto para comerlo.



Y qué vamos a mezclar hoy?  Pues un pollo de payés, o ecológico, con un buen ricotta y con espinacas frescas y piñones.  Y por encima de todo, le pondremos unas lonchas de panceta o bacon ahumada, para darle más sabor y color.
Pero si lo que queréis es hacer un plato más ligero, dejad el bacon para otra época ;-) y hacedlo tal cual. sin el envoltorio.

Y lo podéis acompañar o de un arroz basmati, por ejemplo pasado por la sartén con algunos frutos secos, o con una estupenda ensalada, que  siempre viene bien.

Ingredientes
Para 6 personas

4 o 5 pechugas de pollo bueno (payés, corral o ecológico) también se puede hacer con pavo
150 gr. de espinacas frescas (están de temporada!!)
8 cucharadas soperas colmadas de ricotta
1 cucharada de piñones
1 paquete de panceta ahumada en lonchas, puede  ser la pimentada o sin ella.
aceite de oliva virgen extra

Se pone en un bol el queso ricotta
En una sartén se ponen las espinacas con los piñones, una cucharada de aceite y se deja rehogar.
Cuando ya están, se le añade el queso y se mezcla con un tenedor.

Se abren las pechugas por en medio. Se salpimentan.
Yo corté las pechugas en dos y les hice un agujero por la parte interior, para poder rellenar cada uno con la mezcla del queso y las espinacas.

Se cogen las pechugas rellenas y se cubren con la loncha de panceta.
Se ponen en una sartén con un poco de aceite, a fuego medio, y se ponen a dorar. Cuando está hecho por un lado, se riega con un poco de vino o cava que tengas en la necera, y se le va dando la vuelta, al menos por 4 zonas, como si fuera cuadrado, para que se quede bien hecho por todos lados, mientras se mantiene tapado, para que le llegue el calor a todo el pollo.

Una vez bien hecho, se dejan templar, para proceder a cortan rodajas de grosor medio (como un dedo) y ya se pueden emplatar.
Queda un plato muy jugoso y sabroso. Nada que ver con una pechuga sosa y seca...
Probadlo y me decís que os ha parecido.












Y para maridarlo:  combina con un vino rosado, como el Segura Viudas Rosado, de uvas tempranillo y merlot, que le dará un toque refrescante al plato, con un aroma suave floral y también frutal, como la fresa.





Espero que os guste!



domingo, 10 de abril de 2016

mermelada de fresas - Strawberry jam



Hola de nuevo,
Ya llega la temporada de las fresas y sobre todo de los fresones!  
Hace mucho que están en las fruterías y supers, pero era algo de color parecido al fresón, de sabor mínimo y de textura mucho menos jugosa y tierna.

Pero ya están aquí!!  Y al menos se quedarán 3 o 4 meses con nosotros a todo aroma!  
Sólo el color ya enamoran...¿o no?


Y el precio se vuelve mucho más asequible así que es el momento de comprar en cantidad y reservar una buena parte para hacer una deliciosa y casera mermelada, que te permitirá disfrutar de las fresas mucho más tiempo y en múltiples combinaciones. 


Y pongámonos manos a la obra:
1,5 kg de fresones
0,5 kg de azúcar
el zumo de medio limón si es grande o uno entero si es pequeño
 Lavamos bien los fresones enteros con el pedúnculo, para que no les entre agua.
Se les retira y se trocean a pequeños trozos todos los fresones y se ponen en una olla.



Cuando ya están todos cortados, se le añade el zumo de limón.



Y sobre todo ello el azúcar...



Se pone al fuego medio y se va dando vueltas para que el azúcar se vaya integrando en el conjunto y se vaya haciendo almíbar


Se le va dando vueltas hasta que estén todas las fresas bien tiernas y el azúcar  en jarabe.


Se  pasa el minipimer por el conjunto, para triturar la mayor parte de los fresones, pero lo hago de manera rápida para que queden trocitos enteros, que luego me gusta encontrar en la mermelada.


Y tras una hora, YA ESTÁ!
Lo dejas templar y luego que se acabe de enfriar del todo.

Y si aún no has metido la cuchara para probarla...ahora es el momento!  Buena, eh??

Y ya sólo queda meterlo en botes perfectamente limpios (por ejemplo en el lavavajillas, que sube mucho la temperatura de lavado) o si no, hervidos al menos 20 minutos en una olla (tapas incluidas) llena de agua y completamente cubiertos.

Y una vez envasado, se cierra fuerte la tapa.
Y se ponen todos los botes bien cerrados un una olla grande llena de agua hirviendo. Tras 20 a 30 minutos se retiran, se dejan enfriar y ya los teneis preparados para consumir (y los guardáis en la nevera), para regalar a familia y amigos (les encantará!) o para guardar (en sitio seco y fresco) no más de 3 meses.



Y ya sólo tendréis que buscar de qué maneras la vais a disfrutar: en el desayuno, para rellenar pasteles o muffins, para acompañar algún tipo de carne blanca, o con quesos y desde luego para darle el toque a helados o yogures.



viernes, 8 de abril de 2016

Mermelada de naranja sanguina - Blood Orange Jam


Hola de nuevo! 
¿Habéis probado las naranjas sanguinas?  Son esas naranjas que al abrirlas tienen rastro de "sangre" por su pulpa, o sea que tienen sus gajos con partes rojizas y otras anaranjadas, y que tienen un sabor más ácido y más amargo, pero sin llegar a la acided del pomelo.
Son típicas del invierno bien entrado, entre enero y febrero, así que ya quedan muy pocas en los mercados.



Y son deliciosas en mermelada, que se elabora igual que una mermelada de naranja normal pero con un poco más de azúcar. Es una mermelada que sirve no sólo para delicioso desayunos si no también para acompañar quesos en la cena, o para acompañar carnes blancas y darles el toque agridulce.

Preparación

1 kg Naranjas sanguinas bien limpias
1 kg de azúcar
nada más! Si las naranjas fueran las normales, más dulces, le pondría sólo 750 gr. de azúcar y 1 limón, pero como la sanguina ya tiene más acided no hace falta.

Normalmente se pelan bien las naranjas, sin la piel blanca y se deja para darle más esencia la piel bien fina de 1 o 2 naranjas, pero como a nosotros nos gusta un punto más amarga, lo aprovecho todo:
Corto en finas rodajas todas las naranjas, con piel incluida, y lo corto a trocitos. Todo en un plato hondo, para aprovechar bien todo el jugo que va saliendo mientras cortamos.

Se pone en un cazo todo bien cortadito, y sobre la naranja se añade el azúcar.

Y se pone a calentar primero y se lleva al punto de ebullición pero sin dejar que hierva a fuego fuerte.





Se deja a fuego medio durante una hora, para que vaya cogiendo color y consistencia. Ha de quedar semilíquida, no hace falta que quede demasiado espesa.

Cuando se ve que está en su punto, con el almibar bien conseguido, se rellenan unos botes de cristal a los que previamente habremos limpiado bien (en el lavavajillas) o hervidos unos 10 min, en un cazo hondo que cubra (incluidas las tapas)
Se cogen con cuidado, una vez ya templados, sin tocar con las manos la parte interior del bote ni la tapa.
Se llenan casi hasta el borde y se tapa bien.
Se ponen boca abajo mientras se van templando todo y cuando ya está frío se pone en la nevera donde puede estar unos 2 meses (si es que os dura, pues en cuanto la probéis será difícil resistirse a meter la cuchara)
Y es perfecta para regalar cuando vas a cenar a casa de unos amigos o para alguien que valore las cosas bien hechas y caseras.




Espero que os guste!

viernes, 4 de marzo de 2016

Espaguettis con mejillones picantes - Hot and spicy mussels with spaguettis



Hola,
Tras un fin de semana que señalaban casi como apocalíptico, con nevadas y tormentas por doquier, si bien ha nevado por bastantes zonas de España, por nuestro terruño, el Penedès, ha llovido bien. Y me refiero a que ha ido cayendo la lluvia necesaria, de manera ordenada para que no haga destrozos, tras tantos meses de sequía.  Así que Bienvenida lluvia!!! Te esperábamos desde hace meses.

Y aquí os dejo un detalle de que el cambio climático, al menos este invierno, se está notando: Aquí podéis ver una vid con su nuevo brote!  Y acaba de empezar marzo!



Y ya vamos a la receta de hoy: Espaguettis con mejillones picantes

Sólo necesitaremos unos buenos espaguettis, y una salsa de tomate bien hecha, junto a unos mejillones de calidad.

Para 6 personas
1 paquete de 1/2 kilo de espaguettis
200 gr. de salsa de tomate (casera o comprada ya hecha)
1 cebolla grande
4 dientes de ajo
un buen puñado de perejil
pimienta recién molida
3 gotas de tabasco
1 vaso de vino blanco
El jugo que quedará en la cacerola tras hervir y que se abran los mejillones
1 kilo de mejillones de roca
aceite de oliva virgen extra


En una cacerola o sartén, se pone la cebolla cortada,  con aceite, a pochar.  Cuando esté un poco transparente, se añaden los dientes de ajo a trocitos. Se deja unos 5 minutos, y luego se añade la salsa de tomate.  Se va removiendo de vez en cuando.

En otra cacerola se ponen los mejillones, previamente bien limpios y sacados la telilla, y se le añade una hoja de laurel y una guindilla. Se ponen a fuego medio hasta que abran todos. Se retira del fuego

Y volvemos a la primera sartén o cazo, donde la salsa de tomate ya está bastante controlada. Se le echa 3 gotas de tabasco, sal y pimienta  y un buen puñado de perejil. Y tras otras vueltas a fuego fuerte, se añade una copa de vino blanco y se deja 5 minutos más.

Y por último, en una tercera cacerola, se pone agua abundante a hervir, y cuando llegue a ebullición, se sala, y se ponen los espaguettis con cuidado, se le dan unas vueltas para que no se peguen entre sí y queden sueltos y se deja hervir durante unos 8 minutos.

Habremos utilizado bastantes cacharros que tocará luego lavar, pero os aseguro que el plato se lo vale...;-)

Así pués ya vamos a mezclarlo todo: Primero se pone un poco del líquido de los mejillones (colado para que no caiga arenilla) en la salsa.  Se prueba el conjunto y si le falta sal o picante se le añade más pimienta o alguna gota más de tabasco. Y se le ponen los mejillones y se da vueltas a todo el acompañamiento de los espaguettis.
En seguida se mezcla en una fuente honda toda la salsa con los mejillones y los espaguettis y se marea bien el conjunto para que quede todo bien integrado y la pasta coja todo el color y el sabor de la salsa. Y ya se puede servir!






Esta vez lo hemos maridado con un cava de la colección Cuvée de Prestige de la casa Freixenet, el Cuvée D.S. que tiene una burbuja fina y elegante y que siempre me ha parecido bastante afrancesado. Al ser un buen Brut, te permite empezar con él desde el aperitivo hasta los postres!

A ver si os gusta!!

domingo, 21 de febrero de 2016

Guiso de bacalao con patatas







Hola de nuevo!!
¿Qué tal seguís? Espero que a tope de energía y vitalidad!  Estos días que empiezan fríos pero que a mediodía son muy templados, me encantan.


 Y desde que he cambiado los desayunos y a la leche me pongo el Nescafé Vitalissimo, el magnesio que lleva me da ese plus de energía para durar más que las pilas!! ;-)  Mi desayuno es así: unas tostadas con aceite de oliva virgen extra (no puedo empezar el día sin él), una fruta y un buen tazón de leche semidescremada con Vitalissimo de Nescafé.  Me enviaron unas muestras y un bote para que lo probara y lo diera a probar, y la verdad es que me ha convencido a mí y a mi entorno.

Y tras este desayuno, es el momento de pensar en qué hacer para comer. Y en estos tiempos de cuaresma, uno de los platos típicos es el bacalao.
Es curioso pero a mi de pequeña no me gustaba nada. Lo encontraba estropajoso e intentaba disimuladamente ir dejando trocitos por el plato para comer lo menos posible (en casa nos lo hacían comer todo, tanto si te gustaba como si no, cosa que he agradecido enormemente después)
Pero a mis hijos, desde siempre les ha gustado e incluso lo piden en restaurantes, hecho inequívoco de que les gusta.

Así que es un pescado habitual en mi cocina y en esta época más:

Hoy os traigo un plato de cuchara. Un plato único que sienta bien y alimenta el alma! ;-)

Ingredientes (para 6)

-1 lomo de bacalao, de unos 800 gr, al que tendremos desalando desde 24/48 horas antes cambiándole el agua cada 8 horas.
- 5 patatas
- 1/2 cabeza de ajos
- 1 cebolla grande o 2 pequeñas
- 3 tomates
- 1 ñora o pimiento choricero
- sal y pimienta
- 1 vaso de vino blanco o cava
- aceite de oliva virgen extra (AOVE)

Una vez desalado el bacalao, se cuela y se deja que se vaya secando




Por otro lado se pone en agua templada el pimiento, para que se pueda luego aprovechar el máximo su carne.

En una cacerola, se pone aceite y se hace un sofrito con la cebolla troceada, primero, que se pone a dorar en fuego lento. Tras ella, se le añaden los ajos, fileteados, y después el tomate, a trocitos sin la piel, y se remueve de vez en cuando.  


Luego, cuando ya está bastante pochado, se añade la carne del pimiento, que se coge con la punta del cuchillo, intentando coger el máximo sin romper la piel. y se pone en el sofrito. Se añade el vaso de vino, y si hace falta un poco de agua.

Y se le pone las patatas troceadas de manera que queden un poco irregulares, para que se vaya espesando un poco el conjunto.



Y se va removiendo de vez en cuando, para que las patatas se vayan haciendo por todas partes. Y se salpimenta bien.
Al cabo de unos 20 minutos, desde que se ha añadido las patatas, se introduce el bacalao y se remueve todo el conjunto, para que vaya cogiendo cuerpo.
Tras 15 minutos, a fuego más bien fuerte, se apaga, y se deja reposar un poco.

Y ya se puede servir y disfrutar!


Espero que os guste!




jueves, 11 de febrero de 2016

Trufas de chocolate variadas - Chocolate Truffles




Hola! ¿Qué hay de nuevo?

Hoy os traigo una de las recetas que cualquiera que se interese un poco por la repostería es de las primeras que hace. Yo creo que debía tener unos 10 o 12 años cuando las hice por primera vez. (No como ahora que los niños de Master Chef junior con menos de esa edad hacen unos platos increíbles...)
Pero entonces nos metíamos poco en la cocina, y las que lo hacíamos era para hacer trufas, o crepes o bizcochos. De platos salados no los empecé a hacer hasta los 14 o 15 años, cuando hice algún tipo de espaguettis insípidos y pegajosos ;-)
Pero de eso ya hace demasiado, pero algo hemos mejorado en la cocina! Aunque sea por la básica regla de prueba y error.



Así que estas trufas que hoy traigo, son las X..ésimas que he hecho, y aunque la humildad quede relegada, creo que son bastante buenas.  Si las hacéis y me lo contáis, veremos si estáis de acuerdo conmigo.  Ya las publiqué por primera vez en este enlace  pero creo que esta receta es aún mejor.

El nombre de trufa, desde luego, proviene de su parecido con el hongo delicioso del mismo nombre. Parece ser que fue un pastelero de la Saboya, el Sr. Dufour, de Chambery, el que primero las hizo, mezclando chocolate, nata, azúcar y vainilla.  Pero hay otras versiones que ponen el inicio en Bélgica. O quizá fuera en España? ¿Sería aquí, tras traer las primera habas de chocolate del nuevo mundo, que a alguien se le ocurriría mezclar chocolate con algún tipo de grasa y darle forma redonda...? no se le llamarían trufas... pero bien podría ser un inicio factible.  A saber.

Pero vayamos al grano: Aquí van los ingredientes de una bandeja de trufas, perfectas para llevar a una cena en casa de amigos, o para disfrutarlas en una tarde de domingo perezoso.


Ingredientes:
400 gr. de chocolate negro de postres
250 ml. de nata líquida (no la de cocina, si no la de montar)
2 cucharadas de mantequilla
si es para mayores: 1 chorrito de brandy o de ron

Para rebozar: chocolate en polvo amargo, azúcar glass, quicos machacados, o los clásicos fideos de chocolate negro o de colores.
En esta versión de las trufas, no le pongo azúcar, ya que aprovecho la que ya hay en el chocolate mismo, y así queda un punto amargo, que se suaviza (o no) con el rebozado.

Elaboración
Se pone en un cazo, al baño maría, el chocolate, troceado, con la mantequilla. y se pone al fuego bajo.
Se va dando vueltas a medida que se va deshaciendo y cuando ya lo está, se le añade la nata y el licor. Se da más vueltas hasta que está bien mezclado y se retira del fuego.
Se pone en un molde de cristal o de plástico bajo, para que quede una capa no más alta de un dedo y medio. Se tapa con film plástico y se pone en la nevera a enfriar, al menos 6 horas, mejor de un día para otro.


Cuando las vayamos a preparar ponemos varios boles pequeños con el rebozado elegido.
Y con una cuchara cogemos la mezcla de chocolate, y le damos forma redondeada rápidamente y se pasa por el rebozado. Se van haciendo todas las bolas hasta acabar con la mezcla y se deja en una bandeja una vez rebozadas. Y a la nevera de nuevo, pues se han de servir bien frías.
Permiten su congelación, si queréis guardarlas e irlas sacando poco a poco.
Espero que os gusten!





domingo, 7 de febrero de 2016

Mejillones a la vinagreta


Hola!  Por aquí de nuevo para traeros uno de esos platos frescos, fáciles y baratos pero que tiene un gran sabor y del que una vez comido piensas...¿Por qué no lo hago más a menudo?
Es perfecto para el buen tiempo, pero también para cualquier época, puesto que los mejillones ahora ya es un producto de todo el año debido a los viveros que los elaboran en muchas zonas de España, especialmente Galicia y el Delta del Ebro, que son los que suelen llegar a mi pescadería.
Los de Francia, Bélgica y Holanda se consumen más en el norte de Europa, especialmente en Bélgica, donde son plato nacional.

Pero yo diría que, quizá con subjetividad, que los nuestros son más sabrosos! ;-)


Se elaboran muy facilmente:  Para 5 personas:

1 kg. de mejillones de roca bien frescos
1 pimiento verde
1 pimiento rojo
1 tomate carnoso
1 cebolla pequeña, o si es la temporada: mejor una cebolla tierna
100 ml. aceite de oliva virgen extra
20 ml de buen vinagre: de vino, jerez o cava (para este plato prefiero que no sea de Módena)
sal y pimienta recién molida

Se empieza limpiando bien los mejillones, sacándoles el biso o filamento que lleva adherido, de un tirón. Y la concha raspando un poco con un cuchillo. Una vez limpios, se ponen en una cazuela al fuego medio, con un poco de sal, una hoja de laurel y nada de agua, pues ya dejan ir su propia agua interior.
En 5-6  minutos ya se habrán abierto. Se apaga el fuego y se cuela el líquido (aconsejo congelarlo para aprovecharlo para platos de arroces de marisco) y se van separando de uno a uno, sacándole la concha superior y dejando en una bandeja sólo la concha que lleva el mejillón.
Por otro lado, limpiaremos las hortalizas, pelaremos el tomate,  la cebolla, si es de las secas, y lo cortaremos todo a trocitos bien pequeños.
En un bol, pondremos el aceite, el vinagre y una cucharadita de café de sal, lo batiremos y le añadiremos los pimientos, tomate y cebolla.
Y lo repartiremos por encima de los mejillones.


Si hace falta se rectifica de aceite, vinagre y sal y luego se le echa un poco de pimienta recién molida.
Nada más!  En 20 minutos en total tienes un plato fácil, saludable, económico y muy sabroso.
¿Qué más quieres?

Ah! Claro! acompañarlo con algún buen vino o cava!  Nosotros en este caso lo hemos maridado con un estupendo vino blanco del Priorat. Es una garnacha blanca muy bien elaborada por la bodega Viticultors del Priorat. Su nombre es Morlanda. Si lo probáis os sorprenderá. Es un blanco especial y para mi uno de los mejores que he disfrutado.  

Espero que os guste!



viernes, 5 de febrero de 2016

Tarta de peras y almendras - Pears and almond Cake


Hola de nuevo!!
Qué tal va? Ya estamos a primeros de febrero y los días empiezan a alargarse!  Qué gustazo!
La verdad es que a medida que hay más luz más me activo y me apetece hacer más y más cosas distintas.  Una de mis nuevos propósitos de año era hacer más ejercicio y esta vez....lo estoy cumpliendo!!!  
Ya hace tiempo descubrí via internet lo que era la marcha nórdica, o nordic walking y a medida que profundicé en lo que era y lo que aportaba me convencí que tras muchos años probando diferentes cosas...Ese iba a ser mi deporte!!! ;-)  
Porque si bien es verdad que he estado temporadas de gimnasio, otros de natación, otros de caminatas por el campo, siempre o me aburría o quedaba corta... 
Lo que más me gusta es, dada la suerte de vivir en un pueblo entre viñas y no muy lejos del mar, el dar largos paseos a paso ligero.  Pero si bien es muy sano tanto para el cuerpo y corazón, como para el ánimo, faltaba algo que lo hiciera más completo.  Y ese algo, lo da la marcha nórdica!
Es caminar, es un paseo, es disfrutar del entorno pero moviendo mucho más cada parte del cuerpo que simplemente caminar: al acompañarte de los palos y ejercer una mayor fuerza con los brazos, se consigue que sea todo el cuerpo, incluido las lumbares, los abdominales lo que se ejercita.
Y además, al hacerlo en el exterior, tiene el aliciente de llenarte de luz, sol (o lluvia) y de darte un plus de optimismo y energía positiva.  Vamos que es un deporte redondo! 

Y tras hacer una buena marcha....nos podemos dar pequeños caprichos como...un pedazo de esta tarta tan deliciosa y que os aconsejo la probéis. 



Y como siempre...Es super fácil!!!
Se basa en el mismo estilo de la que hice con uvas, pero ahora con peras, la fruta de la temporada.

Ingredientes para una tarta para 6 u 8 personas

1 masa quebrada comprada en el súper (en refrigerados)
100 gr. de almendra cruda molida
50 gr. de mantequilla
200 ml. de nata líquida
5 cucharadas de azúcar blanquilla o morena
1 kg. de peras de temporada (si elegís la variedad que sea de temporada, os aseguráis más gusto y más vitaminas)
azúcar glass
medio vaso de agua

Se enciende el horno a 200º.
Aparte se  limpian bien las peras y se cortan a gajos sacándole la parte central de los huesos.




En una bandeja de horno, se pone la masa quebrada en forma de tartaleta y se mete en el horno durante unos 10 minutos, hasta que está medio hecha y algo tostada por los lados. Se retira.

Se deja el horno a 180º.

Se pone la almendra molida por toda la base de la tartaleta



En una sartén se pone la mantequilla, el azúcar y medio vaso de agua. En cuanto está el azúcar disuelto, se ponen las peras para que se vayan quedando tiernas y caramelizadas.


Luego se ponen sobre la base de almendras, colocadas a vuestro antojo.


Y por último se cubre con la nata líquida, y se mete en el horno, durante unos 15 minutos.



Cuando esté bien hecha, se saca del horno, se deja enfriar  y se espolvorea de nuevo con el azúcar glass.



Y ya podéis disfrutarlo.  Está especialmente bueno!!!
Aquí os dejo un pedazo ! ;-)



jueves, 21 de enero de 2016

Bocadillo de tortilla de calabaza y bacalao

Hola de nuevo!! 
Me alegro de que estéis por aquí.





Leo que la próxima semana, en el marco de Madrid Fusión, se celebrará  la final del concurso Bocadillos de Autor para cocineros profesionales. Este año el tema es la hamburguesa.

Como no soy nada profesional pero mucho de aficionada, me he preparado mi propio bocata de autor, y lo he elegido de la tortilla que hice y enseñé en el post anterior. 

¿Qué me decís de mi propuesta?  ¿no os apetecería pegarle un bocado? ;-)

Cogí una buena barra de pan rústica, la unté de tomate, le puse un poco de varios tipos de lechuga y de espinacas frescas, un buen chorro de aceite de oliva extra virgen, un poco de sal en escamas y claro está...un buen pedazo de tortilla de calabaza y bacalao.



Una delicia!  Y no porque lo haya inventado yo...Pero mi bocata de autora, no está mal.
A ver si lo probáis!