domingo, 10 de abril de 2016

mermelada de fresas - Strawberry jam



Hola de nuevo,
Ya llega la temporada de las fresas y sobre todo de los fresones!  
Hace mucho que están en las fruterías y supers, pero era algo de color parecido al fresón, de sabor mínimo y de textura mucho menos jugosa y tierna.

Pero ya están aquí!!  Y al menos se quedarán 3 o 4 meses con nosotros a todo aroma!  
Sólo el color ya enamoran...¿o no?


Y el precio se vuelve mucho más asequible así que es el momento de comprar en cantidad y reservar una buena parte para hacer una deliciosa y casera mermelada, que te permitirá disfrutar de las fresas mucho más tiempo y en múltiples combinaciones. 


Y pongámonos manos a la obra:
1,5 kg de fresones
0,5 kg de azúcar
el zumo de medio limón si es grande o uno entero si es pequeño
 Lavamos bien los fresones enteros con el pedúnculo, para que no les entre agua.
Se les retira y se trocean a pequeños trozos todos los fresones y se ponen en una olla.



Cuando ya están todos cortados, se le añade el zumo de limón.



Y sobre todo ello el azúcar...



Se pone al fuego medio y se va dando vueltas para que el azúcar se vaya integrando en el conjunto y se vaya haciendo almíbar


Se le va dando vueltas hasta que estén todas las fresas bien tiernas y el azúcar  en jarabe.


Se  pasa el minipimer por el conjunto, para triturar la mayor parte de los fresones, pero lo hago de manera rápida para que queden trocitos enteros, que luego me gusta encontrar en la mermelada.


Y tras una hora, YA ESTÁ!
Lo dejas templar y luego que se acabe de enfriar del todo.

Y si aún no has metido la cuchara para probarla...ahora es el momento!  Buena, eh??

Y ya sólo queda meterlo en botes perfectamente limpios (por ejemplo en el lavavajillas, que sube mucho la temperatura de lavado) o si no, hervidos al menos 20 minutos en una olla (tapas incluidas) llena de agua y completamente cubiertos.

Y una vez envasado, se cierra fuerte la tapa.
Y se ponen todos los botes bien cerrados un una olla grande llena de agua hirviendo. Tras 20 a 30 minutos se retiran, se dejan enfriar y ya los teneis preparados para consumir (y los guardáis en la nevera), para regalar a familia y amigos (les encantará!) o para guardar (en sitio seco y fresco) no más de 3 meses.



Y ya sólo tendréis que buscar de qué maneras la vais a disfrutar: en el desayuno, para rellenar pasteles o muffins, para acompañar algún tipo de carne blanca, o con quesos y desde luego para darle el toque a helados o yogures.



1 comentario:

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