domingo, 21 de febrero de 2016

Guiso de bacalao con patatas






Hola de nuevo!!
¿Qué tal seguís? Espero que a tope de energía y vitalidad!  Estos días que empiezan fríos pero que a mediodía son muy templados, me encantan.






 Y desde que he cambiado los desayunos y a la leche me pongo el Nescafé Vitalissimo, el magnesio que lleva me da ese plus de energía para durar más que las pilas!! ;-)  Mi desayuno es así: unas tostadas con aceite de oliva virgen extra (no puedo empezar el día sin él), una fruta y un buen tazón de leche semidescremada con Vitalissimo de Nescafé.  Me enviaron unas muestras y un bote para que lo probara y lo diera a probar, y la verdad es que me ha convencido a mí y a mi entorno.

Y tras este desayuno, es el momento de pensar en qué hacer para comer. Y en estos tiempos de cuaresma, uno de los platos típicos es el bacalao.
Es curioso pero a mi de pequeña no me gustaba nada. Lo encontraba estropajoso e intentaba disimuladamente ir dejando trocitos por el plato para comer lo menos posible (en casa nos lo hacían comer todo, tanto si te gustaba como si no, cosa que he agradecido enormemente después)
Pero a mis hijos, desde siempre les ha gustado e incluso lo piden en restaurantes, hecho inequívoco de que les gusta.

Así que es un pescado habitual en mi cocina y en esta época más:

Hoy os traigo un plato de cuchara. Un plato único que sienta bien y alimenta el alma! ;-)

Ingredientes (para 6)

-1 lomo de bacalao, de unos 800 gr, al que tendremos desalando desde 24/48 horas antes cambiándole el agua cada 8 horas.
- 5 patatas
- 1/2 cabeza de ajos
- 1 cebolla grande o 2 pequeñas
- 3 tomates
- 1 ñora o pimiento choricero
- sal y pimienta
- 1 vaso de vino blanco o cava
- aceite de oliva virgen extra (AOVE)

Una vez desalado el bacalao, se cuela y se deja que se vaya secando




Por otro lado se pone en agua templada el pimiento, para que se pueda luego aprovechar el máximo su carne.

En una cacerola, se pone aceite y se hace un sofrito con la cebolla troceada, primero, que se pone a dorar en fuego lento. Tras ella, se le añaden los ajos, fileteados, y después el tomate, a trocitos sin la piel, y se remueve de vez en cuando.  


Luego, cuando ya está bastante pochado, se añade la carne del pimiento, que se coge con la punta del cuchillo, intentando coger el máximo sin romper la piel. y se pone en el sofrito. Se añade el vaso de vino, y si hace falta un poco de agua.

Y se le pone las patatas troceadas de manera que queden un poco irregulares, para que se vaya espesando un poco el conjunto.



Y se va removiendo de vez en cuando, para que las patatas se vayan haciendo por todas partes. Y se salpimenta bien.







Al cabo de unos 20 minutos, desde que se ha añadido las patatas, se introduce el bacalao y se remueve todo el conjunto, para que vaya cogiendo cuerpo.
Tras 15 minutos, a fuego más bien fuerte, se apaga, y se deja reposar un poco.

Y ya se puede servir y disfrutar!


Espero que os guste!




jueves, 11 de febrero de 2016

Trufas de chocolate variadas - Chocolate Truffles




Hola! ¿Qué hay de nuevo?

Hoy os traigo una de las recetas que cualquiera que se interese un poco por la repostería es de las primeras que hace. Yo creo que debía tener unos 10 o 12 años cuando las hice por primera vez. (No como ahora que los niños de Master Chef junior con menos de esa edad hacen unos platos increíbles...)
Pero entonces nos metíamos poco en la cocina, y las que lo hacíamos era para hacer trufas, o crepes o bizcochos. De platos salados no los empecé a hacer hasta los 14 o 15 años, cuando hice algún tipo de espaguettis insípidos y pegajosos ;-)
Pero de eso ya hace demasiado, pero algo hemos mejorado en la cocina! Aunque sea por la básica regla de prueba y error.



Así que estas trufas que hoy traigo, son las X..ésimas que he hecho, y aunque la humildad quede relegada, creo que son bastante buenas.  Si las hacéis y me lo contáis, veremos si estáis de acuerdo conmigo.  Ya las publiqué por primera vez en este enlace  pero creo que esta receta es aún mejor.

El nombre de trufa, desde luego, proviene de su parecido con el hongo delicioso del mismo nombre. Parece ser que fue un pastelero de la Saboya, el Sr. Dufour, de Chambery, el que primero las hizo, mezclando chocolate, nata, azúcar y vainilla.  Pero hay otras versiones que ponen el inicio en Bélgica. O quizá fuera en España? ¿Sería aquí, tras traer las primera habas de chocolate del nuevo mundo, que a alguien se le ocurriría mezclar chocolate con algún tipo de grasa y darle forma redonda...? no se le llamarían trufas... pero bien podría ser un inicio factible.  A saber.

Pero vayamos al grano: Aquí van los ingredientes de una bandeja de trufas, perfectas para llevar a una cena en casa de amigos, o para disfrutarlas en una tarde de domingo perezoso.


Ingredientes:
400 gr. de chocolate negro de postres
250 ml. de nata líquida (no la de cocina, si no la de montar)
2 cucharadas de mantequilla
si es para mayores: 1 chorrito de brandy o de ron

Para rebozar: chocolate en polvo amargo, azúcar glass, quicos machacados, o los clásicos fideos de chocolate negro o de colores.
En esta versión de las trufas, no le pongo azúcar, ya que aprovecho la que ya hay en el chocolate mismo, y así queda un punto amargo, que se suaviza (o no) con el rebozado.

Elaboración
Se pone en un cazo, al baño maría, el chocolate, troceado, con la mantequilla. y se pone al fuego bajo.
Se va dando vueltas a medida que se va deshaciendo y cuando ya lo está, se le añade la nata y el licor. Se da más vueltas hasta que está bien mezclado y se retira del fuego.
Se pone en un molde de cristal o de plástico bajo, para que quede una capa no más alta de un dedo y medio. Se tapa con film plástico y se pone en la nevera a enfriar, al menos 6 horas, mejor de un día para otro.


Cuando las vayamos a preparar ponemos varios boles pequeños con el rebozado elegido.
Y con una cuchara cogemos la mezcla de chocolate, y le damos forma redondeada rápidamente y se pasa por el rebozado. Se van haciendo todas las bolas hasta acabar con la mezcla y se deja en una bandeja una vez rebozadas. Y a la nevera de nuevo, pues se han de servir bien frías.
Permiten su congelación, si queréis guardarlas e irlas sacando poco a poco.
Espero que os gusten!





domingo, 7 de febrero de 2016

Mejillones a la vinagreta


Hola!  Por aquí de nuevo para traeros uno de esos platos frescos, fáciles y baratos pero que tiene un gran sabor y del que una vez comido piensas...¿Por qué no lo hago más a menudo?
Es perfecto para el buen tiempo, pero también para cualquier época, puesto que los mejillones ahora ya es un producto de todo el año debido a los viveros que los elaboran en muchas zonas de España, especialmente Galicia y el Delta del Ebro, que son los que suelen llegar a mi pescadería.
Los de Francia, Bélgica y Holanda se consumen más en el norte de Europa, especialmente en Bélgica, donde son plato nacional.

Pero yo diría que, quizá con subjetividad, que los nuestros son más sabrosos! ;-)


Se elaboran muy facilmente:  Para 5 personas:

1 kg. de mejillones de roca bien frescos
1 pimiento verde
1 pimiento rojo
1 tomate carnoso
1 cebolla pequeña, o si es la temporada: mejor una cebolla tierna
100 ml. aceite de oliva virgen extra
20 ml de buen vinagre: de vino, jerez o cava (para este plato prefiero que no sea de Módena)
sal y pimienta recién molida

Se empieza limpiando bien los mejillones, sacándoles el biso o filamento que lleva adherido, de un tirón. Y la concha raspando un poco con un cuchillo. Una vez limpios, se ponen en una cazuela al fuego medio, con un poco de sal, una hoja de laurel y nada de agua, pues ya dejan ir su propia agua interior.
En 5-6  minutos ya se habrán abierto. Se apaga el fuego y se cuela el líquido (aconsejo congelarlo para aprovecharlo para platos de arroces de marisco) y se van separando de uno a uno, sacándole la concha superior y dejando en una bandeja sólo la concha que lleva el mejillón.
Por otro lado, limpiaremos las hortalizas, pelaremos el tomate,  la cebolla, si es de las secas, y lo cortaremos todo a trocitos bien pequeños.
En un bol, pondremos el aceite, el vinagre y una cucharadita de café de sal, lo batiremos y le añadiremos los pimientos, tomate y cebolla.
Y lo repartiremos por encima de los mejillones.


Si hace falta se rectifica de aceite, vinagre y sal y luego se le echa un poco de pimienta recién molida.
Nada más!  En 20 minutos en total tienes un plato fácil, saludable, económico y muy sabroso.
¿Qué más quieres?

Ah! Claro! acompañarlo con algún buen vino o cava!  Nosotros en este caso lo hemos maridado con un estupendo vino blanco del Priorat. Es una garnacha blanca muy bien elaborada por la bodega Viticultors del Priorat. Su nombre es Morlanda. Si lo probáis os sorprenderá. Es un blanco especial y para mi uno de los mejores que he disfrutado.  

Espero que os guste!



viernes, 5 de febrero de 2016

Tarta de peras y almendras - Pears and almond Cake


Hola de nuevo!!
Qué tal va? Ya estamos a primeros de febrero y los días empiezan a alargarse!  Qué gustazo!
La verdad es que a medida que hay más luz más me activo y me apetece hacer más y más cosas distintas.  Una de mis nuevos propósitos de año era hacer más ejercicio y esta vez....lo estoy cumpliendo!!!  
Ya hace tiempo descubrí via internet lo que era la marcha nórdica, o nordic walking y a medida que profundicé en lo que era y lo que aportaba me convencí que tras muchos años probando diferentes cosas...Ese iba a ser mi deporte!!! ;-)  
Porque si bien es verdad que he estado temporadas de gimnasio, otros de natación, otros de caminatas por el campo, siempre o me aburría o quedaba corta... 
Lo que más me gusta es, dada la suerte de vivir en un pueblo entre viñas y no muy lejos del mar, el dar largos paseos a paso ligero.  Pero si bien es muy sano tanto para el cuerpo y corazón, como para el ánimo, faltaba algo que lo hiciera más completo.  Y ese algo, lo da la marcha nórdica!
Es caminar, es un paseo, es disfrutar del entorno pero moviendo mucho más cada parte del cuerpo que simplemente caminar: al acompañarte de los palos y ejercer una mayor fuerza con los brazos, se consigue que sea todo el cuerpo, incluido las lumbares, los abdominales lo que se ejercita.
Y además, al hacerlo en el exterior, tiene el aliciente de llenarte de luz, sol (o lluvia) y de darte un plus de optimismo y energía positiva.  Vamos que es un deporte redondo! 

Y tras hacer una buena marcha....nos podemos dar pequeños caprichos como...un pedazo de esta tarta tan deliciosa y que os aconsejo la probéis. 



Y como siempre...Es super fácil!!!
Se basa en el mismo estilo de la que hice con uvas, pero ahora con peras, la fruta de la temporada.

Ingredientes para una tarta para 6 u 8 personas

1 masa quebrada comprada en el súper (en refrigerados)
100 gr. de almendra cruda molida
50 gr. de mantequilla
200 ml. de nata líquida
5 cucharadas de azúcar blanquilla o morena
1 kg. de peras de temporada (si elegís la variedad que sea de temporada, os aseguráis más gusto y más vitaminas)
azúcar glass
medio vaso de agua

Se enciende el horno a 200º.
Aparte se  limpian bien las peras y se cortan a gajos sacándole la parte central de los huesos.




En una bandeja de horno, se pone la masa quebrada en forma de tartaleta y se mete en el horno durante unos 10 minutos, hasta que está medio hecha y algo tostada por los lados. Se retira.

Se deja el horno a 180º.

Se pone la almendra molida por toda la base de la tartaleta



En una sartén se pone la mantequilla, el azúcar y medio vaso de agua. En cuanto está el azúcar disuelto, se ponen las peras para que se vayan quedando tiernas y caramelizadas.


Luego se ponen sobre la base de almendras, colocadas a vuestro antojo.


Y por último se cubre con la nata líquida, y se mete en el horno, durante unos 15 minutos.



Cuando esté bien hecha, se saca del horno, se deja enfriar  y se espolvorea de nuevo con el azúcar glass.



Y ya podéis disfrutarlo.  Está especialmente bueno!!!
Aquí os dejo un pedazo ! ;-)