miércoles, 22 de febrero de 2012

Makisushi con salmón y otros acompañantes

Ya es la tercera vez que hacemos en casa comida japonesa, y esta vez ya lo hemos inmortalizado en fotos y en el blog.

La verdad es que no es nada difícil hacer unos makis como éstos, solo necesitas unos cuantos ingredientes específicos y tiempo.

Ingredientes (para 8 personas)

Salmón marinado (véase cómo hacerlo en el post de más abajo) - 16 tiras como las de la foto (se ponen 2 por rollito)

6 hojas de alga NORI (las que compré son de la marca Blue Dragon, que son las únicas que encontré en el super, pero seguro que hay más)

1/2 kg. de arroz para sushi (las encontré de la misma marca, perro he leido que en el delta del Ebro ya tienen alguna variedad especial para hacer sushi, pero no le he encontrado)


Por cierto, si alguien conoce qué variedad de arroz es la que utilizan para el sushi, que me deje un comentario, por favor, pues en la bolsa que compré sólo pone que es especial para sushi, pero no pone el tipo de arroz que es. Y yo aún no estoy muy versada en el tema, pero probaré próximamente con alguno de los deliciosos arroces que tenemos aqui. Seguro que alguno de los nuestros, va estupendamente para elaborar makis.

Y sigo con los ingredientes:

- 1 aguacate maduro
- 6 pepinillos en conserva ,de los grandes ( o el doble de los pequeños)
- alcaparras
- vinagre de arroz ( o de cava...)  Esta vez, como no tenía a mano vinagre de arroz he utilizado uno de cava, que es más suave que el de vino, y me ha quedado muy bien, aunque seguramente no será muy ortodoxo...
- 2 cucharadas de azucar
- salsa de soja ( a nosotros, de las que hay en un super normal, nos gusta la de la marca Heinz)
- un poco de sal.

- wasabi (venden tubos con la crema de estos rábanos picantes japoneses) que luego dará el toque picante al prepararse cada comensal, ya en su plato, su maki.

- gari (o jengibre encurtido), que se compra ya preparado, o que se puede hacer en casa, dejando marinar láminas de jengibre fresco y pelado, en vinagre de arroz.  Esta vez, como no lo tenía, no lo comimos, pero en la comida tradicional japonesa se suele poner para refrescar el paladar,, entre un maki sushi de un sabor y de otro.

- para enrollar los makis: necesitaremos un rollo de bambu, que se compra normalmente junto a un pack para hacer makis, donde ya te viene un poco de todos los ingredientes. Yo empecé con éstos pero luego ya he ido comprando cada ingrediente por separado, en cantidades ya normales, para hacerlo a mi manera y mejor de precio.


Y ya nos podemos poner manos a la obra...

Primero empezaremos con el arroz, que es mejor hacerlo varias horas antes, para que no esté caliente cuando se preparen los makis.

Se coge el arroz para sushi y se lava bien bajo el grifo varias veces.  Luego se pone en un bol cubierto con agua, 20 minutos, para que se empiece a hidratar y vaya perdiendo almidón.

Una vez pasados los 20 minutos se vuelve a lavar, y se pone en una cazuela, con 1,5 veces la misma cantidad de arroz, en agua y se sala.  Por ejemplo, si el arroz eran 4 tazas, se añade 6 de agua.
Se pone en ebullición, y luego se baja el fuego, hasta pasados 10 minutos, que se apaga. Se ha de vigilar el agua, para que no falte, pero que al final quede el arroz suelto pero sin nada de agua.

Se deja enfriar.




Se prepara en un bol pequeño, el vinagre (medida de un vaso de agua) con dos cucharadas de azucar y un poco de sal.  Se mezcla bien.








Y se añade sobre el arroz ya templado.  Se reparte bien por todo el arroz para que quede suelto.


Y ya podemos ponernos a preparar los makis. Extendemos el rollo para preparar los makis en una superficie plana. Sobre este se pone la hoja de la alga Nori, que quede la parte más brillante por la cara de abajo. Y se empieza a poner unas  cucharadas colmadas de arroz, hasta cubrir toda la lamina con un cm. de arroz de alto pero dejando delante y detras unos 2 cm libres, para poder enrollar bien los makis.


En la parte central se coloca, transversalmente el salmón junto al ingrediente vegetal que se quiera poner: aguacate, alcaparras, etc.  Para mi gusto queda muy bien el contraste del salmón con la suavidad del aguacate. Pero se puede ir probando, según gustos o lo que se tenga en la nevera.

Por ejemplo: aqui le puse al salmón la compañía de maiz dulce. No quedo mal, pero sigo prefirendo al aguacate..










Y ya vamos a enrollarlo, con cuidado de que no se nos escape el relleno, por un lado, y de que quede bien prieto, para poderlo luego manejar y cortar en rodajas anchas.


Et voilà!   Ya los tenemos.  Una vez cortados en rodajas, ya podemos presentarlos en la mesa y a degustarlos.  Espero que los disfrutéis!!  En casa, al ser un tipo de comida suave y facil de comer (no hay espinas!!) le gustan a todos, y a los amigos que vienen a probarlos, tambien!!
Os dejo fotos de varios tipos de makis, algunos sólo con salmón, para los que los prefieran sin verdura.

Como veréis, el wasabi y el gari, yo lo pongo aparte, para que cada uno se lo pueda servir a gusto. Os recuerdo que el primero de ellos, es mejor ponerse un poquito directamente en tu trozo de maki, ya que es fuerte y hay gente que lo preferira sin.

y ya podéis mojarlo en una buena salsa de soja y adelante!!

Maki sólo con salmón


Maki con maíz dulce

Makis con alcaparras


Y mis preferidos: con aguacate

martes, 14 de febrero de 2012

¡ He ganado un sorteo!!!


Participé con un comentario en el blog de Gema: enminubedeazucar.blogspot.com, y .....
¡ HE GANADO UNAS GALLETAS PERSONALIZADAS !!!  ;-)


Además de hojear por todas las recetas y posts que tiene, seguro que aprenderé a hacer las galletas en cuestión!!  Y la próxima vez... a por el libro de los macarons y el chocolate !!!

domingo, 12 de febrero de 2012

Salmón Marinado

He leído últimamente que el salmón, mejor no comerlo más de una vez al mes. Es una pena porque a mi personalmente es un pescado que me encanta de cualquier manera: marinado como éste que vamos a mostrar hoy, ahumado, a la plancha, al horno, a la sal y en papillote. Vamos que es uno de los pescados más versátiles que hay.  Así que como nos lo han restringido, lo controlo para disfrutarlo una vez cada mes, pero no más.  Supongo que la culpa de todo la tienen los piensos o lo que les den a estos peces en las piscifactoría, pues si los que compráramos fueran salvajes, no creo que tuvieran tantos problemas. Pero de éstos últimos hay pocos y muy caros.

Así que aprovecharemos cuando en la pescadería esté de oferta y compraremos un salmón entero, del del que desecharemos la cabeza, que al menos que yo sepa, no sirve para nada. Y a la pescatera le pedimos que nos saque la espina central y nos lo limpie lo máximo posible de tripas y espinas.
Y una vez en casa, se vuelve a limpiar, se seca con papel de cocina y se congela, puesto que si se va a comer crudo o marinado es necesario que se congele previamente a su manipulación, para evitar posibles contagios del anisakis.

Ingredientes

1 salmón, limpio y desespinado, que habremos dejado descongelar desde el dia anterior, en la nevera.
1 manojo de eneldo fresco o un bote de eneldo seco
600 gr. de sal gorda
300 gr. de azucar
mostaza a la antigua
2 limones



 En una fuente, cubrimos la base con 1/4 de la sal gorda, lo espolvoreamos con azucar y eneldo. Sobre esta cama, ponemos la mitad de un salmón, con la piel debajo.

Se riega esa mitad con el zumo de un limón, se pone un poco de mostaza, como una cucharadita, repartida por el salmón.  Se espolvorea bien con el eneldo, y por encima la sal y el azucar.






                                                                                                                                                                                                   

La otra parte del pescado, también se riega con el limón, la mostaza, el eneldo, la sal y el azúcar, y se pone boca abajo, en sentido contrario, la parte ancha, sobre la parte estrecha de abajo.
  Y se vuelve a cubrir toda la piel de arriba, con el resto del eneldo, la sal y el azucar.



Lo dejáis tapado en la nevera, con papel film de plástico, y encima, le ponéis algo de peso, por ejemplo un par de bricks de leche o de zumo.

Si lo hacéis un dia por la tarde, a la noche siguiente ya estará preparado.  Si lo dejáis 48 horas, estará en su punto. Cuanto más lo dejéis, mas se "hace" y puede llegar a quedar seco.  Lo ideal son no más de 48 horas.

Si vais a usar sólo la mitad del pescado, la otra la puedes dejar en la nevera, dos o tres días más, pero fuera del "jugo" que haya ido dejando durante el marinado.

Cuando lo vayáis a utilizar, ya sea para comer tal cual, a tacos o laminado, o lo vayáis a utilizar para hacer sushi, makis o lo que sea, primero mejor pasarlo rápidamente bajo el grifo de agua, para que pierda el sobrante de sal y azucar.

Y luego, se pasa por papel de cocina, como secante, para que quede preparado para cortarlo al gusto.


Esta vez lo he preparado en laminado, y lo acompañamos de una buena ensalada, con berros, lechugas de varios colores y un buen aliño de nueces, y  unas tostaditas con mantequilla buena, para acompañar el salmón.  mmmmmmmmmmmmm, nos encanta a todos!!

domingo, 5 de febrero de 2012

Bizcocho fácil

Ayer estuve "jugando" con mi hija pequeña a las cocinitas, y acabamos haciendo este bizcocho.
Empezamos pensado hacer un pastel de chocolate, pero como no teníamos cobertura de chocolate, fuimos pasando por varias posibilidades hasta llegar a este bizcocho, que hacemos a menudo, aunque va cambiando de aspecto segun lo que le pongamos por encima.

Ingredientes:
-350 gr. de harina
-1 cucharada colmada de levadura
-1 pellizco de sal
-150 gr. de mantequilla
-300 gr. de azúcar
- 25 gr. de azucar avainillado.
-3 huevos
- 1 y 1/2 vaso de leche


 Para decorar: azucar glass, corazoncitos de azucar,  y fideos de chocolate. O cualquier otra cosa dulce que tengáis por casa: nueces, chocolate, chuches, etc.


Se empieza tamizando en un bol  la harina, la sal  y la levadura (o sea pasándo ambas por un colador grande fino, para que la harina quede más suelta y se consigue un bizcocho más esponjoso)

Se precalienta el horno, a 180 º.


En otro cuenco, se pone la mantequilla, que se ha tenido fuera de la nevera unas dos horas antes, por lo menos, con los dos azúcares, y se empieza a batir. Cuando coja un color claro y esté bien mezclado, se le va añadiendo, uno a uno, los huevos, y se sigue batiendo.

A esta mezcla se le va añadiendo la del otro bol, con la harina, poco a poco, y se va batiendo. A la mitad, se le añade un vaso de leche, y se sigue batiendo, finalmente el resto de la harina, se va batiendo y el medio vaso de leche que quedaba, hasta conseguir una masa bien ligada y fina.

Se coge un molde grande: yo esta vez he cogido uno metálico, donde suelo hacer el capón de navidad, que es rectangular y grande.

Se engrasa el molde con mantequilla y se añade una cucharada de harina, que se pasea por toda la superficie, moviendo el molde, para que quede un poco enharinado todo, pero que no queden grumos en ningun lado.

Se pone la masa con cuidado, que quede bien repartida por toda la base, y se mete al horno.
En este caso, como el masa ha quedado muy repartida y con un grosor, como de un dedo, con 30 minutos hay suficiente. Si lo hacéis en un molde más pequeño y por tanto el grosor de la masa aumenta, podéis necesitar hasta 45 minutos. Idlo controlando, perro sin abrir nunca el horno cuando sube la masa, porque se desinflaría y no quedaría bien.



Una vez comprobado que ya está, pinchando un tenedor o palillo y sale limpio, lo sacais del horno y en cuanto esté templado, lo desmoldáis con cuidado, se emplata y ya lo podeis decorar a gusto.








Aprovechad a disfrutar tanto de la preparación como luego de la degustastación, con los pequeños de la casa: son esos buenos ratos que quedan luego  en sus y nuestras memorias.